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El derecho de desistimiento

Por Carlos Sánchez · 5 Marzo, 2015 · 1

El derecho de desistimiento es la facultad del consumidor y usuario de dejar sin efecto el contrato celebrado, sin necesidad de justificar su decisión y sin penalización de ninguna clase. Es decir, existe la posibilidad de dejar sin efecto el contrato celebrado y para ello no se tiene porqué alegar o justificar ningún motivo, sino que basta con la mera voluntad de hacerlo. Puede ser porque no te haya gustado el producto, porque lo hayas encontrado más barato, porque te lo has pensado mejor, o por cualquier otra razón.

Al ser un derecho del consumidor que confiere la propia ley, es irrenunciable, e incluso si se hubiese firmado algún contrato en el que se renuncia al derecho o en el que se impone alguna penalización a su ejercicio ésta sería nula de pleno derecho, y se tendría por no puesta.

Existe incluso una obligación para el empresario, que generalmente no se cumple, de informar al consumidor de la posibilidad del ejercicio de su derecho de desistimiento, así como de su plazo y su forma de ejercicio, tanto en la oferta comercial, como en la información previa al contrato, como en el mismo contrato que se celebre.

Plazo, forma y efectos del derecho de desistimiento

El plazo mínimo del que se dispondrá para ejercer el derecho de desistimiento es de catorce días naturales, que pueden ser ampliados para ciertos productos o servicios cuando así lo reconozca una ley, o en la propia oferta o contrato que se celebre. Este plazo comienza a computarse desde el momento en que se recibe el bien que se ha adquirido o desde que se celebra el contrato si se trata de un servicio.

No obstante, si el empresario no ha cumplido con el deber de información sobre el derecho de desistimiento que anteriormente he mencionado, el plazo de su ejercicio aumenta, y pasa a ser de doce meses desde la fecha de expiración del período de desistimiento inicial. Si durante esos doce meses el empresario da cumplimiento a su deber de información, será a partir de ese momento cuando comiencen a contarse los catorce días.

Por resumirlo de forma sencilla: como regla general, se dispone de catorce días naturales. Pero en ciertos casos, podría ser de doce meses, por lo que existe una posibilidad de batallar incluso si han transcurrido esos catorce días.

Para ejercitar el derecho de desistimiento no hay que cumplir ninguna formalidad. Podría valer, en principio, el simple hecho de comunicar verbalmente en la tienda que ejerces el derecho de desistimiento y devolver el producto. No obstante, como es una carga del consumidor y usuario probar que ha ejercido el derecho, si el empresario no está dispuesto a aceptarlo convendría notificarlo por escrito, quizás empleando incluso un burofax para poder demostrarlo fehacientemente.

El ejercicio del derecho de desistimiento conllevará la obligación de restituir las prestaciones, esto es, el consumidor deberá devolver el producto, y el empresario el precio que se pagó por él. No puede exigirse del consumidor y usuario ninguna cantidad por el uso del bien o servicio, aunque si resulta imposible devolver la prestación (por haberse destruido o por cualquier otra causa) y si tal imposibilidad es imputable al consumidor, deberá devolver el valor de mercado de la cosa o su precio de adquisición, si el primero fuese mayor al segundo.

Por último, es importante mencionar que el ejercicio del derecho de desistimiento no implicará gasto alguno para el consumidor y usuario.

Excepciones

La Ley también contempla una serie de excepciones en las cuales no se podrá ejercer el derecho de desistimiento. Así, en el caso de los contratos celebrados a distancia, el derecho de desistimiento no será aplicable a los contratos referidos a:

  1. La prestación de servicios, una vez que el servicio haya sido completamente ejecutado, cuando la ejecución haya comenzado, con previo consentimiento expreso del consumidor y usuario y con el reconocimiento por su parte de que es consciente de que, una vez que el contrato haya sido completamente ejecutado por el empresario, habrá perdido su derecho de desistimiento.
  2. El suministro de bienes o la prestación de servicios cuyo precio dependa de fluctuaciones del mercado financiero que el empresario no pueda controlar y que puedan producirse durante el periodo de desistimiento.
  3. El suministro de bienes confeccionados conforme a las especificaciones del consumidor y usuario o claramente personalizados.
  4. El suministro de bienes que puedan deteriorarse o caducar con rapidez.
  5. El suministro de bienes precintados que no sean aptos para ser devueltos por razones de protección de la salud o de higiene y que hayan sido desprecintados tras la entrega.
  6. El suministro de bienes que después de su entrega y teniendo en cuenta su naturaleza se hayan mezclado de forma indisociable con otros bienes.
  7. El suministro de bebidas alcohólicas cuyo precio haya sido acordado en el momento de celebrar el contrato de venta y que no puedan ser entregadas antes de 30 días, y cuyo valor real dependa de fluctuaciones del mercado que el empresario no pueda controlar.
  8. Los contratos en los que el consumidor y usuario haya solicitado específicamente al empresario que le visite para efectuar operaciones de reparación o mantenimiento urgente; si, en esa visita, el empresario presta servicios adicionales a los solicitados específicamente por el consumidor o suministra bienes distintos de las piezas de recambio utilizadas necesariamente para efectuar las operaciones de mantenimiento o reparación, el derecho de desistimiento debe aplicarse a dichos servicios o bienes adicionales.
  9. El suministro de grabaciones sonoras o de vídeo precintadas o de programas informáticos precintados que hayan sido desprecintados por el consumidor y usuario después de la entrega.
  10. El suministro de prensa diaria, publicaciones periódicas o revistas, con la excepción de los contratos de suscripción para el suministro de tales publicaciones.
  11. Los contratos celebrados mediante subastas públicas.
  12. El suministro de servicios de alojamiento para fines distintos del de servir de vivienda, transporte de bienes, alquiler de vehículos, comida o servicios relacionados con actividades de esparcimiento, si los contratos prevén una fecha o un periodo de ejecución específicos.
  13. El suministro de contenido digital que no se preste en un soporte material cuando la ejecución haya comenzado con el previo consentimiento expreso del consumidor y usuario con el conocimiento por su parte de que en consecuencia pierde su derecho de desistimiento.

En el resto de contratos de venta a distancia sí será plenamente aplicable el derecho de desistimiento, con los mismos plazos que expuse anteriormente. Pero sí que se produce una excepción al principio general de que el ejercicio del derecho no debe implicar gasto alguno, y es que si el consumidor y usuario optó por una modalidad de entrega diferente a la modalidad menos costosa de entrega ordinaria, el empresario no estará obligado a reembolsar los costes adicionales que de ello se deriven. Es decir, el empresario correrá con los gastos derivados de la primera entrega de los bienes al consumidor, salvo que se optase por una entrega más costosa, en cuyo caso sólo correrá con los gastos de la entrega ordinaria, correspondiendo al consumidor el exceso.

Respecto de los gastos de entrega de devolver los bienes al empresario, corresponden como regla general al consumidor y usuario, salvo que el empresario acepte voluntariamente asumirlos o no haya informado al consumidor de que le corresponde asumir esos costes.

Cantidades entregadas como señal

El último aspecto controvertido respecto del derecho de desistimiento es aquellos supuestos en los que el consumidor entregó una señal pero el contrato aún no se ha celebrado, lo que resulta muy frecuente en algunos sectores como el de la compraventa de automóviles.

Jurídicamente las señales se denominan arras, que pueden ser, a su vez, confirmatorias o penitenciales, y que aparecen reguladas en el Código Civil. Las arras confirmatorias son las más habituales, y por ellas, la señal se entrega como una cantidad anticipatoria que forma parte del precio pactado, de forma que pruebe la celebración del contrato o el comienzo d su ejecución. Las arras penitenciales son aquellas en las que el comprador puede rescindir el contrato perdiendo la cantidad entregada, y el vendedor devolviendo el doble de la cantidad recibida. Existe también una tercera modalidad, las penales, muy parecidas a las penitenciales pero que dejaremos fuera de esta entrada para no complicar aún más el asunto.

Esta regulación sobre las arras es la que se contiene en el régimen civil general. Pero sobre ella tenemos que aplicar, también, la legislación de los consumidores y usuarios. A mi entender, la ley no es todo lo clara al respecto que debiera ser, y resulta preciso acudir a una jurisprudencia que tampoco resuelve certeramente la pregunta. Lo cierto es que el derecho de desistimiento surge una vez celebrado el contrato, no antes, por lo que en principio las arras son válidas, y no comportarían su devolución. No obstante, sí deberían devolverse cuando las cláusulas en virtud de las cuales se implementaron sean nulas debido a su abusividad. Y serán abusivas en aquellos casos en los que produzcan un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones en contra de la buena fe.

No puede darse, por tanto, una respuesta clara a la posibilidad de que se devuelva la señal si se decide no seguir adelante con un contrato, ya que dependerá del caso concreto y de si puede considerarse abusiva, basándose para ellos en los perjuicios que efectivamente se causan al vendedor de optar por la anulación del pedido. Todo ello dejando al margen la posibilidad de atacar jurídicamente el contrato por el incumplimiento de alguna de las múltiples obligaciones que la Ley impone al empresario y que, en la práctica habitual, no se siguen de forma rigurosa.

Un comentario

  1. Esther

    Buenos días. Este mismo caso me está pasando en este momento con la compra de un vehículo. A la semana de firmar la financiación he pensado que hubiera sido mejor opción pagarlo al contado. A los 7 días de la firma del contrato de financiación mande correo electrónico a la financiera para desistir del contrato. Aún estoy esperando a que me respondan. En una de las páginas del contrato pone que puedo desistir de el pero más adelante en letra muy pequeña pone que renunció a ejercer mi derecho de desistimiento…. la verdad es que no se a que atenerme… se lo comenté al comercial cuando fui a recoger el coche y me puso mil pegas: que podían denunciarme, juicios, penalizaciones… el precio del coche si lo financiaba tenía una rebaja importante, con lo cual tengo claro que al pagar el coche al contado tendré que pagar más… lo tengo asumido y así lo haré si me aceptan el desistimiento pero la verdad es que me asustó un poco el tema de juicios o de que me fueran a penalizar. Lo que más me preocupa es que en el contrato se contradiga diciendo que tengo derecho de desistimiento y luego que renuncio a ese derecho… no se hasta que punto será legal eso. Sobra decir que cuando firmó mi marido el contrato las explicaciones fueron las justas y por supuesto no mencionó el derecho de desistimiento.

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